Las Sirenas

Las Sirenas

Las Sirenas – Ilustración de Honorino Freire

A María le nació la vocación de pequeñita.

 

A María, de pequeña le llamaban Maruxa.

 

Cuando María era Maruxa, supo que las sirenas existían.

 

Maruxa era delgada, flaca diría yo, morena, pelo oscuro, ojos negros, y (según su madre), más inquieta que un rabo de lagartija.

 

No era una niña bonita, no tenia mofletes sonrosados de querubín, ni rizos rubios, ni mirada azul angelical y además pasaba todo el día “en la inopia”, fantaseando, soñando mundos lejanos, llenos de aventuras, príncipes, princesas, hadas……

Quizás toda la culpa no era suya, su madre solía gastarle una broma: tú no eres hija mía, te dejaron los gitanos una noche de tormenta en mi puerta y…como me diste pena, te recogí.

 

Ay, que error, Maruxa soñaba que un carromato, con sus padres (por supuesto príncipes gitanos), venia a recogerla, las mujeres vestidas con faldas largas, de alegres colores, con pañuelos de monedas tintineantes en la cabeza y siempre cantando y bailando.

 

Pasó muchas horas mirando por la ventana, esperando en la puerta, los ruidos extraños la ponían en alerta, ya vienen, ya vienen!  pensaba, pero……nunca llegaron, la cruel realidad se hacía cada día más patente…era hija de su padre y su madre!!

 

Maruxa no tenía muchas amigas, era demasiado extraña para las niñas “convencionales” pero se entendía muy bien con su amigo Pepín.

 

Pepín era bueno, muy bueno y dócil muy dócil, eso le venía a ella muy bien, porque él la secundaba (con miedo, eso sí), en todas las locuras que a ella se le ocurrían.

Pepín, vamos a la punta del faro, le decía Maruxa, no que nos riñen, decía él, pero….la voluntad de la niña sieeemmmpre se cumplía.

 

Trotaban por el camino que bordeaba la costa imaginando todo tipo de aventuras, piratas, princesas, rescates peligrosos…

 

Y allí estaban un día, tumbados en la hierba boca abajo, mirando como el sol entraba en el mar,( ellos juraban que cuando se sumergía chisporroteaba), cuando de pronto…al contacto con el agua…se deshizo en hebras de oro, el mar se lleno de finos hilos dorados y unas muchachas esbeltas, con interminables cabellos verdes cubiertos con estrellas de mar, caracolas diminutas en las orejas y una cola plateada, salieron del agua y con las finas hebras de oro se hicieron gargantillas, pulseras, se las enroscaban en la cola, se cubrían con polvo dorado, se lanzaban unas a otras manojos de hilos de oro, llenos de finas perlas, como los niños no habían visto nunca….

 

Maravillados, se quedaron mirando al mar hasta mucho después de que las hermosas doncellas desaparecieran, y la luna estuviese alta, volvieron corriendo a casa, sabiendo la regañína, o algo, más que les esperaba, pero en ese camino de vuelta, Maruxa tuvo claro que cuando fuese mayor, no quería ser princesa gitana, ni ninguna de las miles de cosas que había querido ser hasta ese momento, tuvo muy claro que cuando fuese mayor quería hacer cosas maravillosas con esos hilos de oro y esas perlas y adornar los cuellos, las muñecas, las orejas, de hermosas mujeres como las sirenas que acababa de ver.

10 thoughts on “Las Sirenas

  1. Teté Alvarez says:

    Esto se llama delicadeza, como sólo tu sabes tratar las conversaciones, me gusta, y seguiré tus escritos pues al ser una gran lectora segura que vas a seleccionar páginas muy buenas de buenos libro. Felicidades, tus inquietudes si loas compartes nos enriquece a todos.

  2. Por aquí (Logroño) siempre se ha escuchado una sirena…
    … la de las 12, que asusta a los turistas que pasean confiados por el Espolón. Nostálgico relato y simpática ilustración. Mañana por la noche se los presento a Martita… a ver qué me cuenta :-)

  3. La Hacedora de Joyas says:

    Nacho, estoy segura que a Martita le van a gustar mas estas sirenas que la de las 12.
    Un beso

  4. La joya marcada por hacedoras anteriores, hoy brilla con todo su esplendor.Y de esta huella de antaño,no importa el tiempo,ya que no existe,siguen brillando piedras preciosas en tu presencia GALARDONADA,en cuentos reales que han pulido,solo en parte, tal diamante bruto,salvaje y de belleza imperfecta,la autentica y capaz en su creación de joyas muescadas de tu bella raíz portadora de ilusión-vida.Fuerza-alegría-coraje…Savia poderosa,hogar entrañable y sereno en el que cobijase en tiempos de tempestades y en armonías angelicales.Gracias Joya.

  5. “Muchas gracias por escribir cuentos para mí. Es un cuento muy bonito.” Estas han sido las palabras de Martita tras escuchar la historiaal irse a dormir. Tenías que haberle visto la carita… y me ha preguntado por el siguiente dibujo, aunque no creo que le impacte tanto como el del tío :-)

  6. La Hacedora de Joyas says:

    Hola Martita, desde este momento esta sirena es tu amiga para siempre, y si te fijas en el dibujo, aunque es rubia se parece un poquito a tí.
    Un abrazo muy fuerte.

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