El tren

El tren A María siempre le fascinó el tren. Desde aquel primer viaje, cuando todavía era Maruxa, quedó prendada de la magia de las locomotoras echando humo, cual dragones enfurecidos. Los vagones, altos, a los que tenías que subir por unas escaleritas que te sumergían en un mundo lleno de misterios, compartimentos aislados donde, cuando cerrabas la [...] ¿Te gustó? Continua →

El traslado

El traslado Maruxa era muy pequeña, pero recuerda muy bien cuando sus padres decidieron que era el momento de emprender una nueva vida. Recuerda el ajetreo, los cuchicheos, los preparativos, la emoción que sentía con todas aquellas idas y venidas que, seguramente, deparaban nuevas aventuras, o al menos eso imaginaba ella, porque cuando era pequeña, nadie se [...] ¿Te gustó? Continua →

Prólogo

simon_fdez_escribiendo[1] Quién escribe La hacedora de joyas? Antonia Iglesias. Desde que tengo memoria, mi mayor pasión ha sido la lectura. Recuerdo que en nuestra casa, siempre había libros. Con todo y ser de familia tan humilde, nuestros padres nos inculcaron el hábito de la lectura, por decirlo así, nos metieron el “gusanillo” en el cuerpo. Cuando todavía no sabíamos [...] ¿Te gustó? Continua →

La noche de San Juan

lanocheestrellada-vangogh Maruxa vivía en una villa. Era una villa muy bonita, la plaza central estaba construida en lo más alto, con su iglesia de vistoso campanario, su pequeña alameda flanqueada de plátanos, por donde paseaban las chicas los domingos por la tarde, dando vueltas arriba y abajo, esperando que los chicos las miraran, pero ellos, brutos, [...] ¿Te gustó? Continua →

La Hacedora de Joyas

LA-HACEDORA-DE-JOYAS La vida no es igual, a los ojos de un niño, que a los de una persona mayor.   De eso tratan esta serie de relatos cortos.   Los duros años cincuenta, casi la posguerra española, vistos desde los ojos de una niña, una niña de familia muy humilde, sin casi nada.   Una vida [...] ¿Te gustó? Continua →

Las Sirenas

Las Sirenas A María le nació la vocación de pequeñita.   A María, de pequeña le llamaban Maruxa.   Cuando María era Maruxa, supo que las sirenas existían.   Maruxa era delgada, flaca diría yo, morena, pelo oscuro, ojos negros, y (según su madre), más inquieta que un rabo de lagartija.   No era una niña bonita, [...] ¿Te gustó? Continua →